Un día cualquiera te despiertas con ganas de crear. Puede ser armar un laberinto con esos legos empolvados, pintar los recuerdos olvidados de tu conciencia o simplemente improvisar una canción sobre tu gato.
Todos tenemos un lado creativo, desarrollado en diferentes niveles. El problema es que no siempre estás en el momento, lugar o situación adecuada para crear (a mi hijo se le ocurren cosas casualmente cuando tiene que hacer tarea), o no tienes los elementos necesarios para hacerlo.
En esto último me quiero enfocar, pues cómo puedes decir que no tienes los elementos necesarios, si parte de tu naturaleza es precisamente crear?
Uno de los ejemplos más útiles es el reciclaje. Se trata de crear algo nuevo a partir de algo ya existente, usado o viejo. ¿Has visto las cosas maravillosas que muchos han creado?
Me vas a decir que son dos cosas distintas, pero en esto sí tengo que decir que estoy en desacuerdo.
Nadie dijo que la creatividad usada para crear algo nuevo tiene que partir de elementos nuevos...pues por eso usa la palabra creatividad!
Hoy tengo el reto de crear una forma distinta de presentar unos datos, y en primera instancia pensé en qué materiales necesito para crear este nuevo concepto de leer la información, pero la realidad es que no tengo recursos adicionales para usar algo que no tenga ya a la mano.
Entonces...¿qué hago? Busco crear con lo que tenemos, con lo que está a mi alcance y creeme: siempre salen nuevas oportunidades de crear.
¿Es reciclaje? Si. ¿Es optimización de recursos? Si. Pero a fin de cuentas es creación. Creación que salió de no tener que generar demanda para la producción, venta o distribución de un recurso nuevo, creación ecológica por que reusa lo que ya existe y creación económica por que no me generó un gasto nuevo.
Es esto de la creatividad.
Contrario a lo que muchas personas piensan, toda mujer que administra finanzas es activamente económica,y como todas manejamos en cierta forma dinero, todas tenemos derecho a saber que existe una economía basada en nuestra administración, ya sea buena o mala. Porque todas somos mujeres y hacemos la economía, we are women, we are economics, we are WomenomiX.
Thursday, March 7, 2013
Tuesday, March 5, 2013
SaludnomiX
Recuerdo en mi infancia ver a mi mamá tranquila y satisfecha cada vez que nos llevaba a los chequeos médicos de rutina: el ortopedista, el dentista, etc.
Ahora que soy mamá de dos hermosos caballeritos, tiendo a llenarme de la misma sensación, es decir, de satisfacción por saber que estoy haciendo todo lo que está en mis manos para que mis hijos tengan una buena salud en el presente y sobre todo en el futuro.
Habiendo sido una niña del sector privado, he procurado que nuestros hijos gocen del mismo beneficio, pero la verdad es que no siempre se puede, o mejor dicho: no siempre se debe.
Les explico a continuación el por qué.
Con mi primer pequeño, siempre que tuviera el capital (el cual muchas veces escaseaba), procuraba llevarlo con un médico especialista del sector privado para ver desde gripitas comunes hasta su aplicación rutinaria de fluor.
Al pasar los años comprendí que hay ciertos servicios que aunque tardan un poco, vale la pena que sean usados en sector público, no sólo por que casi siempre son los mismos médicos del sector privado, sino también por que son procedimientos sencillos y preventivos.
Ahora con el segundo pequeño, 12 años después, encuentro que el sector salud ofrece una amplia gama de apoyos para los que nos encontramos en dificultades económicas.
Viendo todo esto, siendo hoy día de paga de mi esposo, y encontrando que de manera no planeada acabamos de gastar el 30% de ese ingreso en una consulta, siento como si un agujero negro acabara de aniquilar una muy buena parte de la quincena.
Estando así, con la cartera y el ánimo confrontados, les dejo ciertos puntos clave para cuidar el balance salud+calidad vs salud+ahorro.
1. Especialista es especialista. Cuando se trata de un tema muy específico, es recomendable ir directamente con el especialista, y si no hay buena reputación del sector salud en tu localidad, no dudes en acudir a un especialista del sector privado. Algunos ejemplos de casos de necesidad de especialista son:
*Recién nacido y hasta los 3 años de edad - Pediatra
*Alergias - Alergólogo
*Alteraciones en la piel que perduren más de tres días, supuren, crezcan de forma invasiva, etc - Dermatólogo
*Asma - Neumólogo
Etc..
Es decir, cuando el tema en cuestión de salud es obvio, acudir al especialista muchas veces te va a resultar más económico que hacer tooooda la cadena de inversión en transporte, tiempo espera, medicinas que van cambiando de costo e intensidad con cada consulta y sobre todo, ¿qué necesidad de estar tanto tiempo con la molestia? Muchas veces el haber invertido en primera instancia en la consulta de especialidad del sector privado habrá generado mas ahorro del que puedes imaginar.
Existen programas de descuento para consultas con especialistas, yo los recomiendo ampliamente.
2. El sector salud o no privado también lo pagas tu.
Los que son procedimientos sencillos sí valen la pena en con tu servicio de salud pública. Puede ser una consulta general para un mal estomacal, la gripa, limpieza dental y hasta las vacunas.
En verdad, son los mismos médicos y es un servicio que tu ya pagaste con tus impuestos, ¿por qué no aprovecharlo?
3. Trata de tener un médico de cabecera, ya sea especialista o general.
Cuando le das continuidad a tus tratamientos preventivos o a alguna enfermedad, tu médico tendrá a la mano todo tu historial, evitando así que tengas que hacer nuevos estudios por cada consulta, usar otros medicamentos, etc.
4. Crea un círculo de medicinas. ¿Te ha sucedido que el doctor te manda dos pastillas de un medicamento pero no tuviste otra opción mas que comprar la caja con 10 pastillas? En este caso te puedes poner en contacto con gente de confianza antes de comprar esa caja para ver si a alguno de ellos les quedan esas dos pasillitas que necesitas (recuerda siempre revisar la caducidad).
5. Sigue tus instintos. Por muy común que parezca esa tos, si tienes duda de que sea algo de peligro, acude cuanto antes a tu médico de confianza.
Estas son mis recomendaciones para cuidar tu economía cuando tienes que atender y pagar por un tema de salud. Y tu ¿aplicas SaludnomiX?
Ahora que soy mamá de dos hermosos caballeritos, tiendo a llenarme de la misma sensación, es decir, de satisfacción por saber que estoy haciendo todo lo que está en mis manos para que mis hijos tengan una buena salud en el presente y sobre todo en el futuro.
Habiendo sido una niña del sector privado, he procurado que nuestros hijos gocen del mismo beneficio, pero la verdad es que no siempre se puede, o mejor dicho: no siempre se debe.
Les explico a continuación el por qué.
Con mi primer pequeño, siempre que tuviera el capital (el cual muchas veces escaseaba), procuraba llevarlo con un médico especialista del sector privado para ver desde gripitas comunes hasta su aplicación rutinaria de fluor.
Al pasar los años comprendí que hay ciertos servicios que aunque tardan un poco, vale la pena que sean usados en sector público, no sólo por que casi siempre son los mismos médicos del sector privado, sino también por que son procedimientos sencillos y preventivos.
Ahora con el segundo pequeño, 12 años después, encuentro que el sector salud ofrece una amplia gama de apoyos para los que nos encontramos en dificultades económicas.
Viendo todo esto, siendo hoy día de paga de mi esposo, y encontrando que de manera no planeada acabamos de gastar el 30% de ese ingreso en una consulta, siento como si un agujero negro acabara de aniquilar una muy buena parte de la quincena.
Estando así, con la cartera y el ánimo confrontados, les dejo ciertos puntos clave para cuidar el balance salud+calidad vs salud+ahorro.
1. Especialista es especialista. Cuando se trata de un tema muy específico, es recomendable ir directamente con el especialista, y si no hay buena reputación del sector salud en tu localidad, no dudes en acudir a un especialista del sector privado. Algunos ejemplos de casos de necesidad de especialista son:
*Recién nacido y hasta los 3 años de edad - Pediatra
*Alergias - Alergólogo
*Alteraciones en la piel que perduren más de tres días, supuren, crezcan de forma invasiva, etc - Dermatólogo
*Asma - Neumólogo
Etc..
Es decir, cuando el tema en cuestión de salud es obvio, acudir al especialista muchas veces te va a resultar más económico que hacer tooooda la cadena de inversión en transporte, tiempo espera, medicinas que van cambiando de costo e intensidad con cada consulta y sobre todo, ¿qué necesidad de estar tanto tiempo con la molestia? Muchas veces el haber invertido en primera instancia en la consulta de especialidad del sector privado habrá generado mas ahorro del que puedes imaginar.
Existen programas de descuento para consultas con especialistas, yo los recomiendo ampliamente.
2. El sector salud o no privado también lo pagas tu.
Los que son procedimientos sencillos sí valen la pena en con tu servicio de salud pública. Puede ser una consulta general para un mal estomacal, la gripa, limpieza dental y hasta las vacunas.
En verdad, son los mismos médicos y es un servicio que tu ya pagaste con tus impuestos, ¿por qué no aprovecharlo?
3. Trata de tener un médico de cabecera, ya sea especialista o general.
Cuando le das continuidad a tus tratamientos preventivos o a alguna enfermedad, tu médico tendrá a la mano todo tu historial, evitando así que tengas que hacer nuevos estudios por cada consulta, usar otros medicamentos, etc.
4. Crea un círculo de medicinas. ¿Te ha sucedido que el doctor te manda dos pastillas de un medicamento pero no tuviste otra opción mas que comprar la caja con 10 pastillas? En este caso te puedes poner en contacto con gente de confianza antes de comprar esa caja para ver si a alguno de ellos les quedan esas dos pasillitas que necesitas (recuerda siempre revisar la caducidad).
5. Sigue tus instintos. Por muy común que parezca esa tos, si tienes duda de que sea algo de peligro, acude cuanto antes a tu médico de confianza.
Estas son mis recomendaciones para cuidar tu economía cuando tienes que atender y pagar por un tema de salud. Y tu ¿aplicas SaludnomiX?
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PanquenomiX
Hace dos años, mi esposo, mi hijo y yo decidimos que queríamos ir a Disney en el verano. Recortamos unos cuantos gustitos y así logramos ahorrar durante 6 meses, para así guardar el 50% de los ingresos a nuestro hogar.
Meses después, logramos hacer ese maravilloso viaje, de la forma más holgada y sin preocupaciones.
La realidad era, en aquel entonces, que aunque teníamos muchos gastos, todo estaba bajo control, alcanzaba bien y el trabajo que tenía nos dio esa gran oportunidad.
Un año después supimos que esperábamos a una personita quien hoy por hoy ilumina nuestras vidas de maneras indescriptibles.
Con su llegada y mi salud tan inestable como la economía, decidimos invertir papeles para que con esa misma cantidad de ingreso que nos permitió viajar, mi esposo fuera el que trabajara y yo me quedara en casa.
Ahora, con ese mismo ingreso, me temo que las cosas son distintas en una situación económica que creo no haber vivido antes.
Con todo y que tenemos un ingreso fijo en casa por parte de mi maravilloso esposo, pareciera que nunca el dinero es suficiente.
Esto no lo escribo como una queja, sino como una observación que se ha vuelto una constante en nuestro país.
Con cada mes que pasa, buscamos nuevas oportunidades para eficientar gastos, y de la misma forma veo que eso mismo ha hecho que de manera paralela busquemos generar mayor ingreso.
Recuerdo que en una de mis clases de la universidad nos enseñaron que un emprendedor nunca piensa en qué va a gastar su tiempo, dinero o talento; al contrario, piensa en qué va a invertir esos tres tesoros para generar retorno.
Pensando en esto, conforme la situación económica se ha ido apretando en nuestro hogar, hemos sido inspirados a prosperar.
Es difícil de confesar, pero a menor comodidad mayor creatividad.
Me molesta un poco cuando pienso exclusivamente en mi persona, pero sólo a mayor presión he generado mayores resultados.
Recién me retiré del trabajo, nuestros ahorros para un próximo viaje que estaba en puerta nos sostuvieron cómodamente durante todo el embarazo y unas cuantas semanas después. En ese entonces no pensaba de qué forma podía generar un ingreso, qué era viable como negocio, por que veía la carencia como una variable improbable de sucedernos.
El tiempo pasó, los ahorros se terminaron y el costo por persona en todos los ámbitos se encareció.
Que sube el huevo, que vuelve a subir la gasolina, que encareció esto y el otro.... y así llegamos al punto de hoy, donde a pesar de un esfuerzo inmenso por administrar nuestros recursos, el dinero simplemente no alcanza.
Les platico un poco cómo la presión económica logró ser directamente proporcional a la creatividad y energía invertida en generar ingresos para nuestra familia:
Paso 1. Ahórralo - Esto fue motivado por un viaje que hermosamente se convirtió en nuestro embarazo y parto.
Paso 2. Evita gastarlo - Decidimos no gastar en fórmuls, pañales ni ropa para nuestro bebé, así como dejar de gastar en gustos y entretenimiento. Esto se resolvió al dar pecho, usar pañal de tela y aprender a hacer prendas básicas para el peque, dejar de salir a comer a restaurantes, contratar servicios como Netflix y pedir el súper en línea para evitar tentaciones.
Paso 3. Reciclar recursos: Así como se lee, desde aceptar ropita usada para nuestro bebé hasta organizar la parte de comidas entre dos familias para rendir mejor el dinero invertido.
Paso 4. Tener fe en que Dios provee: Cuando ya has recortado gastos por todas partes y no ves cómo hacer rendir el dinero para comer y moverte mañana al trabajo, créeme, oras, pides un milagro y realmente Dios hace llegar comida y dinero a la mesa. No me pregunten cómo por que tiene formas mágicas de trabajar, pero mi Dios siempre ha proveído.
5.Bueno, ahora pon de tu parte, ¿no?: Dios ciertamente provee, pero eso no significa que ahora buscas el sillón más cómodo, oras todos los días en todo momento y extiendes la mano. ¡Nuestro señor nos dió esa mano y muchas otras bendiciones para ponernos a trabajar! Así es que en esta etapa es cuando le pides a tu ardilla creativa que comience a girar. Te haces preguntas como: ¿Qué más se hacer, que lo haga bien?¿Lo puedo ofrecer?¿Alguien pagaría por eso?¿Qué necesito invertir: tiempo, dinero, material que ya tengo?¿Qué tan rentable sería?
¡Y bum! La ardilla ya está trabajando.
Paso 6. Impleméntalo: En esta etapa, eliges la opción más cómoda y viable. Un negocio que te permita atenderlo sin descuidar todo lo que ya tienes. Lo bajas en papel, lo desarrollas e implementas...pero recuerda que esta, tu primera opción es la que consideraste más fácil de implementar. En mi caso fue abrir una escuela de idiomas en línea, que no requiere mucho tiempo, dinero ni trabajo físico. Sólo es emplear mis conocimientos de docencia y mezclarlos con una buena dosis de marketing y comunicación...pero olvidé que un negocio toma tiempo en arrancar.
Paso 7. Así es que aún no ves ingresos adicionales...pones a tu ardilla a girar un poco más rápido: En lo que tu iniciativa comienza a rendir frutos, encuentras como opción el trueque. En mi caso ha sido intercambiar servicios de comunicación por gastos como el colegio, servicios de fotografía, etc.
Paso 8: Aún no ves ingresos y ahora alcanza menos...vendes panqués: Leíste bien. Tienes un ingreso fijo+un ingreso adicional que rendirá frutos en un futuro mediano y lejano+un ingreso inmediato. Hoy me aventuré a salir a vender panqués con el fin de triplicar el dinero que tenía para terminar el día (el cual te prometo no cubría más que un kilo de huevo y un litro de leche).
El aprendizaje de todo esto me ha maravillado y confrontado enormemente; descubrí que siempre hay otra opción, que Dios también bendice con trabajo físico y que sí se vender (despejando un tabú personal con el que he cargado en los últimos años).
Sí se puede, siempre se puede ser más creativo, y nada está escrito.
Esta combinación es la que usaré ahora, la economía del panqué, para no sólo salir a flote de la opresión económica, sino para apoyar a mi esposo en levantar a nuestra familia, a poder ayudar nuevamente a los que se encuentran como nosotros y a poder soñar juntos muchas experiencias magníficas que nos faltan por vivir.
Y tu, ¿ya has aplicado PanquenomiX?
Meses después, logramos hacer ese maravilloso viaje, de la forma más holgada y sin preocupaciones.
La realidad era, en aquel entonces, que aunque teníamos muchos gastos, todo estaba bajo control, alcanzaba bien y el trabajo que tenía nos dio esa gran oportunidad.
Un año después supimos que esperábamos a una personita quien hoy por hoy ilumina nuestras vidas de maneras indescriptibles.
Con su llegada y mi salud tan inestable como la economía, decidimos invertir papeles para que con esa misma cantidad de ingreso que nos permitió viajar, mi esposo fuera el que trabajara y yo me quedara en casa.
Ahora, con ese mismo ingreso, me temo que las cosas son distintas en una situación económica que creo no haber vivido antes.
Con todo y que tenemos un ingreso fijo en casa por parte de mi maravilloso esposo, pareciera que nunca el dinero es suficiente.
Esto no lo escribo como una queja, sino como una observación que se ha vuelto una constante en nuestro país.
Con cada mes que pasa, buscamos nuevas oportunidades para eficientar gastos, y de la misma forma veo que eso mismo ha hecho que de manera paralela busquemos generar mayor ingreso.
Recuerdo que en una de mis clases de la universidad nos enseñaron que un emprendedor nunca piensa en qué va a gastar su tiempo, dinero o talento; al contrario, piensa en qué va a invertir esos tres tesoros para generar retorno.
Pensando en esto, conforme la situación económica se ha ido apretando en nuestro hogar, hemos sido inspirados a prosperar.
Es difícil de confesar, pero a menor comodidad mayor creatividad.
Me molesta un poco cuando pienso exclusivamente en mi persona, pero sólo a mayor presión he generado mayores resultados.
Recién me retiré del trabajo, nuestros ahorros para un próximo viaje que estaba en puerta nos sostuvieron cómodamente durante todo el embarazo y unas cuantas semanas después. En ese entonces no pensaba de qué forma podía generar un ingreso, qué era viable como negocio, por que veía la carencia como una variable improbable de sucedernos.
El tiempo pasó, los ahorros se terminaron y el costo por persona en todos los ámbitos se encareció.
Que sube el huevo, que vuelve a subir la gasolina, que encareció esto y el otro.... y así llegamos al punto de hoy, donde a pesar de un esfuerzo inmenso por administrar nuestros recursos, el dinero simplemente no alcanza.
Les platico un poco cómo la presión económica logró ser directamente proporcional a la creatividad y energía invertida en generar ingresos para nuestra familia:
Paso 1. Ahórralo - Esto fue motivado por un viaje que hermosamente se convirtió en nuestro embarazo y parto.
Paso 2. Evita gastarlo - Decidimos no gastar en fórmuls, pañales ni ropa para nuestro bebé, así como dejar de gastar en gustos y entretenimiento. Esto se resolvió al dar pecho, usar pañal de tela y aprender a hacer prendas básicas para el peque, dejar de salir a comer a restaurantes, contratar servicios como Netflix y pedir el súper en línea para evitar tentaciones.
Paso 3. Reciclar recursos: Así como se lee, desde aceptar ropita usada para nuestro bebé hasta organizar la parte de comidas entre dos familias para rendir mejor el dinero invertido.
Paso 4. Tener fe en que Dios provee: Cuando ya has recortado gastos por todas partes y no ves cómo hacer rendir el dinero para comer y moverte mañana al trabajo, créeme, oras, pides un milagro y realmente Dios hace llegar comida y dinero a la mesa. No me pregunten cómo por que tiene formas mágicas de trabajar, pero mi Dios siempre ha proveído.
5.Bueno, ahora pon de tu parte, ¿no?: Dios ciertamente provee, pero eso no significa que ahora buscas el sillón más cómodo, oras todos los días en todo momento y extiendes la mano. ¡Nuestro señor nos dió esa mano y muchas otras bendiciones para ponernos a trabajar! Así es que en esta etapa es cuando le pides a tu ardilla creativa que comience a girar. Te haces preguntas como: ¿Qué más se hacer, que lo haga bien?¿Lo puedo ofrecer?¿Alguien pagaría por eso?¿Qué necesito invertir: tiempo, dinero, material que ya tengo?¿Qué tan rentable sería?
¡Y bum! La ardilla ya está trabajando.
Paso 6. Impleméntalo: En esta etapa, eliges la opción más cómoda y viable. Un negocio que te permita atenderlo sin descuidar todo lo que ya tienes. Lo bajas en papel, lo desarrollas e implementas...pero recuerda que esta, tu primera opción es la que consideraste más fácil de implementar. En mi caso fue abrir una escuela de idiomas en línea, que no requiere mucho tiempo, dinero ni trabajo físico. Sólo es emplear mis conocimientos de docencia y mezclarlos con una buena dosis de marketing y comunicación...pero olvidé que un negocio toma tiempo en arrancar.
Paso 7. Así es que aún no ves ingresos adicionales...pones a tu ardilla a girar un poco más rápido: En lo que tu iniciativa comienza a rendir frutos, encuentras como opción el trueque. En mi caso ha sido intercambiar servicios de comunicación por gastos como el colegio, servicios de fotografía, etc.
Paso 8: Aún no ves ingresos y ahora alcanza menos...vendes panqués: Leíste bien. Tienes un ingreso fijo+un ingreso adicional que rendirá frutos en un futuro mediano y lejano+un ingreso inmediato. Hoy me aventuré a salir a vender panqués con el fin de triplicar el dinero que tenía para terminar el día (el cual te prometo no cubría más que un kilo de huevo y un litro de leche).
El aprendizaje de todo esto me ha maravillado y confrontado enormemente; descubrí que siempre hay otra opción, que Dios también bendice con trabajo físico y que sí se vender (despejando un tabú personal con el que he cargado en los últimos años).
Sí se puede, siempre se puede ser más creativo, y nada está escrito.
Esta combinación es la que usaré ahora, la economía del panqué, para no sólo salir a flote de la opresión económica, sino para apoyar a mi esposo en levantar a nuestra familia, a poder ayudar nuevamente a los que se encuentran como nosotros y a poder soñar juntos muchas experiencias magníficas que nos faltan por vivir.
Y tu, ¿ya has aplicado PanquenomiX?
Saturday, March 2, 2013
Tic-tocnomiX
¿Cuántas veces creen que he deseado que un día tenga 36 horas? Uff...muuuchas veces. ¿Y cuántas veces creen que he deseado tener 8 brazos? Cada vez que agrego un punto a mi lista de pendientes (esto sucede más o menoa cada hora del día).
La ecuación que muchas veces pareciera que rige mi día es : La cantidad de tiempo disponible es inversamente proporcional a la cantidad de pendientes por hacer.
Llega un momento del día en el que me siento y noto que he estado respirando muy rápido, no he ido al baño en toda la mañana, no he comido, etc. Y así me doy cuenta de que algo está mal...muy mal.
Al llegar la noche hago un recuento de los pendientes avanzados y entro en razón de que ni siquiera cubrí la mitad de mi lista, estoy agotada y tomen nota: gasté más dinero del que tenía proyectado.
Resulta que siempre va a suceder que a mayor desorden mayor va a ser la derrama de gastos no planeados.
La palabra clave aquí es desorden.
No es que no puedan cumplirse todas las cosas que se tienen que hacer con, en la casa o en el trabajo. Es que no tenemos el orden adecuado para atender cada tarea por hacer y esto inevitablemente resulta no sólo en agotamiento mental y físico, sino también en pérdida de dinero.
Recuerdo en alguna época de mi vida considerarme una mamá trabajadora práctica. Dejaba la lavada de ropa y aseo detallado de la casa para el fin de semana, compraba comida empaquetada para enviarle a mi hijo a la escuela y llevarme al trabajo, etc. Mi practicidad no era orden, por lo tanto resultó en un caso de sobrepeso para mi hijo y para mí (el cual saben requirió inversión en consultas, tratamientos, aparatos de ejercicio y gimnasio).
Teniendo esto presente, quisiera compartirles algunas recomendaciones para tener mejor orden y por ende mejor economía.
1. Haz una lista de tus pendientes. Por muy simple que esto suene, muchas veces no lo hacemos precisamente por tener prisa. Nos toma 5 minutos hacerla la noche anterior o bien en la mañana en el camino a nuestras actividades (sólo si no estás manejando). Esto te ayudará a tener claridad de qué necesita hacerse de acuerdo a cada área de tu vida.
2. Ordénala por prioridades. Cuando tomamos por ejemplo, una lista de pendientes en la oficina, podemos darle un orden sobre las siguientes variables:
*Importante y urgente: temas como proyectos a entregarse en ese día o para el día siguiente que tienen otros temas esperando su de su resolución o entrega.
*No importante y urgente: suelen haber muchas cosas así que atiborran nuestras listas y toman nuestro tiempo, generalmente siendo actividades que no dependen principalmente de ti pero que si no ayudas al responsable acabarán atorando entregas que sí dependen de tí.
*Importante y no urgente: Estos son los que en realidad aún no son pendientes, pero que sabes que pueden convertirse en focos rojos eventualmente. Aquí es donde procuras anticiparte lo más posible para ganar tiempo y ojo: este punto es en el que generalmente puedes evitar fugas de dinero. Puede ser que saques la cita con el médico en una hora que te permita comer y llegar tranquilo para encontrar lugar para estacionarte y así no pagar el estacionamiento más cercano y por lo general más caro. También puede ser poner a hervir la verdura de la semana para que sólo tengas que asarla rápido con la proteína que comerás ese día y así no tener que gastar en comida en la calle. Esto evitará también que te arriesgues a subir de peso o enfermarte del estómago (lo cual ocasiona más gastos).
*No importante y no urgente: Aquí encontrarás actividades que no sólo desperdician tu dinero sino también tu tiempo. Puede ser hechar el chisme, entrar a esa junta en la que no tienes nada que ver o simplemente no hacer nada.
3. Practica ser multitasking. Es muy cierto que las cosas salen mucho mejor cuando tienen el total de tu atención, pero hay actividades que podemos trabajar paralelas o bien poner a trabajar mientras tu trabajas en otra cosa. Regresemos al ejemplo de las verduras hervidas para la semana. Las puedes poner a hervir cuando despiertes el sábado, en lo que te preparas para salir al club o con la familia. Si quieres un ejemplo del trabajo, puede ser que antes de que comiences a desarrollar la presentación, envíes todos tus mails de solicitud a otras áreas para pedir aquel reporte, confirmación de junta, etc.
4. Aprende a delegar. No tienes idea de cuánto tiempo me tomó aprender a hacer este punto que es crucial para usar tu tiempo de manera eficiente. No se trata de aventar la bolita de responsabilidad a alguien mas y desentenderte del pendiente. Se trata de tener gente de confianza a quien le puedas pedir de forma guiada que realice una tarea para la que es capaz, mientras tu realizas otras. Por ejemplo, aprovecho cuando mi hijo mayor quiere jugar con su hermanito para encargárselo cinco minutos en lo que hecho una tanda de ropa. En la oficina le pido a mi asistente que me ayude a enviar mails de solicitud de citas a prospectos en lo que atiendo al cliente en junta.
5. Déjalo ir. Hay veces en que simplemente las cosas no se pudieron hacer y en ocasiones esto puede causar efectos negativos pero en la mayoría de los casos no es así. Pareciera que si no haces x actividad el mundo se cae, pero luego te das cuenta de que puede esperar. Simplemente respira, no te estreses, y si es que aun aplica, déjalo anotado como una de tus prioridades para el día siguiente.
Espero te sean te utilidad estos tips, pero si tienes otros que quisieras compartir no dudes en comentarlos aquí.
Y tu, ¿aplicas conocimientos de tic-tocnomics?
La ecuación que muchas veces pareciera que rige mi día es : La cantidad de tiempo disponible es inversamente proporcional a la cantidad de pendientes por hacer.
Llega un momento del día en el que me siento y noto que he estado respirando muy rápido, no he ido al baño en toda la mañana, no he comido, etc. Y así me doy cuenta de que algo está mal...muy mal.
Al llegar la noche hago un recuento de los pendientes avanzados y entro en razón de que ni siquiera cubrí la mitad de mi lista, estoy agotada y tomen nota: gasté más dinero del que tenía proyectado.
Resulta que siempre va a suceder que a mayor desorden mayor va a ser la derrama de gastos no planeados.
La palabra clave aquí es desorden.
No es que no puedan cumplirse todas las cosas que se tienen que hacer con, en la casa o en el trabajo. Es que no tenemos el orden adecuado para atender cada tarea por hacer y esto inevitablemente resulta no sólo en agotamiento mental y físico, sino también en pérdida de dinero.
Recuerdo en alguna época de mi vida considerarme una mamá trabajadora práctica. Dejaba la lavada de ropa y aseo detallado de la casa para el fin de semana, compraba comida empaquetada para enviarle a mi hijo a la escuela y llevarme al trabajo, etc. Mi practicidad no era orden, por lo tanto resultó en un caso de sobrepeso para mi hijo y para mí (el cual saben requirió inversión en consultas, tratamientos, aparatos de ejercicio y gimnasio).
Teniendo esto presente, quisiera compartirles algunas recomendaciones para tener mejor orden y por ende mejor economía.
1. Haz una lista de tus pendientes. Por muy simple que esto suene, muchas veces no lo hacemos precisamente por tener prisa. Nos toma 5 minutos hacerla la noche anterior o bien en la mañana en el camino a nuestras actividades (sólo si no estás manejando). Esto te ayudará a tener claridad de qué necesita hacerse de acuerdo a cada área de tu vida.
2. Ordénala por prioridades. Cuando tomamos por ejemplo, una lista de pendientes en la oficina, podemos darle un orden sobre las siguientes variables:
*Importante y urgente: temas como proyectos a entregarse en ese día o para el día siguiente que tienen otros temas esperando su de su resolución o entrega.
*No importante y urgente: suelen haber muchas cosas así que atiborran nuestras listas y toman nuestro tiempo, generalmente siendo actividades que no dependen principalmente de ti pero que si no ayudas al responsable acabarán atorando entregas que sí dependen de tí.
*Importante y no urgente: Estos son los que en realidad aún no son pendientes, pero que sabes que pueden convertirse en focos rojos eventualmente. Aquí es donde procuras anticiparte lo más posible para ganar tiempo y ojo: este punto es en el que generalmente puedes evitar fugas de dinero. Puede ser que saques la cita con el médico en una hora que te permita comer y llegar tranquilo para encontrar lugar para estacionarte y así no pagar el estacionamiento más cercano y por lo general más caro. También puede ser poner a hervir la verdura de la semana para que sólo tengas que asarla rápido con la proteína que comerás ese día y así no tener que gastar en comida en la calle. Esto evitará también que te arriesgues a subir de peso o enfermarte del estómago (lo cual ocasiona más gastos).
*No importante y no urgente: Aquí encontrarás actividades que no sólo desperdician tu dinero sino también tu tiempo. Puede ser hechar el chisme, entrar a esa junta en la que no tienes nada que ver o simplemente no hacer nada.
3. Practica ser multitasking. Es muy cierto que las cosas salen mucho mejor cuando tienen el total de tu atención, pero hay actividades que podemos trabajar paralelas o bien poner a trabajar mientras tu trabajas en otra cosa. Regresemos al ejemplo de las verduras hervidas para la semana. Las puedes poner a hervir cuando despiertes el sábado, en lo que te preparas para salir al club o con la familia. Si quieres un ejemplo del trabajo, puede ser que antes de que comiences a desarrollar la presentación, envíes todos tus mails de solicitud a otras áreas para pedir aquel reporte, confirmación de junta, etc.
4. Aprende a delegar. No tienes idea de cuánto tiempo me tomó aprender a hacer este punto que es crucial para usar tu tiempo de manera eficiente. No se trata de aventar la bolita de responsabilidad a alguien mas y desentenderte del pendiente. Se trata de tener gente de confianza a quien le puedas pedir de forma guiada que realice una tarea para la que es capaz, mientras tu realizas otras. Por ejemplo, aprovecho cuando mi hijo mayor quiere jugar con su hermanito para encargárselo cinco minutos en lo que hecho una tanda de ropa. En la oficina le pido a mi asistente que me ayude a enviar mails de solicitud de citas a prospectos en lo que atiendo al cliente en junta.
5. Déjalo ir. Hay veces en que simplemente las cosas no se pudieron hacer y en ocasiones esto puede causar efectos negativos pero en la mayoría de los casos no es así. Pareciera que si no haces x actividad el mundo se cae, pero luego te das cuenta de que puede esperar. Simplemente respira, no te estreses, y si es que aun aplica, déjalo anotado como una de tus prioridades para el día siguiente.
Espero te sean te utilidad estos tips, pero si tienes otros que quisieras compartir no dudes en comentarlos aquí.
Y tu, ¿aplicas conocimientos de tic-tocnomics?
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