Saturday, March 2, 2013

Tic-tocnomiX

¿Cuántas veces creen que he deseado que un día tenga 36 horas? Uff...muuuchas veces. ¿Y cuántas veces creen que he deseado tener 8 brazos? Cada vez que agrego un punto a mi lista de pendientes (esto sucede más o menoa cada hora del día).

La ecuación que muchas veces pareciera que rige mi día es : La cantidad de tiempo disponible es inversamente proporcional a la cantidad de pendientes por hacer.

Llega un momento del día en el que me siento y noto que he estado respirando muy rápido, no he ido al baño en toda la mañana, no he comido, etc. Y así me doy cuenta de que algo está mal...muy mal.

Al llegar la noche hago un recuento de los pendientes avanzados y entro en razón de que ni siquiera cubrí la mitad de mi lista, estoy agotada y tomen nota: gasté más dinero del que tenía proyectado.

Resulta que siempre va a suceder que a mayor desorden mayor va a ser la derrama de gastos no planeados.

La palabra clave aquí es desorden.

No es que no puedan cumplirse todas las cosas que se tienen que hacer con, en la casa o en el trabajo. Es que no tenemos el orden adecuado para atender cada tarea por hacer y esto inevitablemente resulta no sólo en agotamiento mental y físico, sino también en pérdida de dinero.

Recuerdo en alguna época de mi vida considerarme una mamá trabajadora práctica. Dejaba la lavada de ropa y aseo detallado de la casa para el fin de semana, compraba comida empaquetada para enviarle a mi hijo a la escuela y llevarme al trabajo, etc. Mi practicidad no era orden, por lo tanto resultó en un caso de sobrepeso para mi hijo y para mí (el cual saben requirió inversión en consultas, tratamientos, aparatos de ejercicio y gimnasio).

Teniendo esto presente, quisiera compartirles algunas recomendaciones para tener mejor orden y por ende mejor economía.

1. Haz una lista de tus pendientes. Por muy simple que esto suene, muchas veces no lo hacemos precisamente por tener prisa. Nos toma 5 minutos hacerla la noche anterior o bien en la mañana en el camino a nuestras actividades (sólo si no estás manejando). Esto te ayudará a tener claridad de qué necesita hacerse de acuerdo a cada área de tu vida.

2. Ordénala por prioridades. Cuando tomamos por ejemplo, una lista de pendientes en la oficina, podemos darle un orden sobre las siguientes variables:
*Importante y urgente: temas como proyectos a entregarse en ese día o para el día siguiente que tienen otros temas esperando su de su resolución o entrega.
*No importante y urgente: suelen haber muchas cosas así que atiborran nuestras listas y toman nuestro tiempo, generalmente siendo actividades que no dependen principalmente de ti pero que si no ayudas al responsable acabarán atorando entregas que sí dependen de tí.
*Importante y no urgente: Estos son los que en realidad aún no son pendientes, pero que sabes que pueden convertirse en focos rojos eventualmente. Aquí es donde procuras anticiparte lo más posible para ganar tiempo y ojo: este punto es en el que generalmente puedes evitar fugas de dinero. Puede ser que saques la cita con el médico en una hora que te permita comer y llegar tranquilo para encontrar lugar para estacionarte y así no pagar el estacionamiento más cercano y por lo general más caro. También puede ser poner a hervir la verdura de la semana para que sólo tengas que asarla rápido con la proteína que comerás ese día y así no tener que gastar en comida en la calle. Esto evitará también que te arriesgues a subir de peso o enfermarte del estómago (lo cual ocasiona más gastos).
*No importante y no urgente: Aquí encontrarás actividades que no sólo desperdician tu dinero sino también tu tiempo. Puede ser hechar el chisme, entrar a esa junta en la que no tienes nada que ver o simplemente no hacer nada.

3. Practica ser multitasking. Es muy cierto que las cosas salen mucho mejor cuando tienen el total de tu atención, pero hay actividades que podemos trabajar paralelas o bien poner a trabajar mientras tu trabajas en otra cosa. Regresemos al ejemplo de las verduras hervidas para la semana. Las puedes poner a hervir cuando despiertes el sábado, en lo que te preparas para salir al club o con la familia. Si quieres un ejemplo del trabajo, puede ser que antes de que comiences a desarrollar la presentación, envíes todos tus mails de solicitud a otras áreas para pedir aquel reporte, confirmación de junta, etc.

4. Aprende a delegar. No tienes idea de cuánto tiempo me tomó aprender a hacer este punto que es crucial para usar tu tiempo de manera eficiente. No se trata de aventar la bolita de responsabilidad a alguien mas y desentenderte del pendiente. Se trata de tener gente de confianza a quien le puedas pedir de forma guiada que realice una tarea para la que es capaz, mientras tu realizas otras. Por ejemplo, aprovecho cuando mi hijo mayor quiere jugar con su hermanito para encargárselo cinco minutos en lo que hecho una tanda de ropa. En la oficina le pido a mi asistente que me ayude a enviar mails de solicitud de citas a prospectos en lo que atiendo al cliente en junta.

5. Déjalo ir. Hay veces en que simplemente las cosas no se pudieron hacer y en ocasiones esto puede causar efectos negativos pero en la mayoría de los casos no es así. Pareciera que si no haces x actividad el mundo se cae, pero luego te das cuenta de que puede esperar. Simplemente respira, no te estreses, y si es que aun aplica, déjalo anotado como una de tus prioridades para el día siguiente.

Espero te sean te utilidad estos tips, pero si tienes otros que quisieras compartir no dudes en comentarlos aquí.

Y tu, ¿aplicas conocimientos de tic-tocnomics?


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